Año de votación presidenciales en E.U.A.

Este año se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Estados Unidos que definirán la continuidad o no de Donald Trum. Del otro lado, avanza a paso firme Bernie Sanders, el candidato “socialista”, que se consolida como opositor dentro del partido demócrata y que podría modificar el panorama geopolítico.¿Expectantes? Un poquito.

Trump llegó al poder tras obtener la candidatura del Partido Republicano y derrotar en las elecciones a la candidata Demócrata Hillary Clinton, sin contar con ninguna experiencia en cargos públicos. Su llegada a la presidencia representa el punto más álgido de la crisis del sistema político del país del norte. El sistema político de Estados Unidos está caracterizado por un bipartidismo en la práctica de larga data, desde hace más de un siglo, demócratas y republicanos se han alternado el poder y generado una puerta giratoria en la Casa Blanca en que salen unos y entran otros. Si bien es cierto los demócratas aglutinan a un sector que podríamos considerar más moderado, en un espectro de centro derecha o centro, para pensarlo en clave latinoamericana, lo cierto es que ambos partidos han mantenido en pie definiciones constitutivas de la esencia estadounidense, tanto en su política internacional, en el sistema político y el modelo económico sin mayores agitaciones. Algo así como la fantasía de las élites latinoamericanas y quizás la razón por la que miren tanto hacia allá como la “democracia perfecta”. El sistema está diseñado para favorecer al bipartidismo, pese a que la Ley no restringe la participación de terceras fuerzas, si pone una serie de trabas que protege y evita el surgimiento de una alternativa. No obstante, la crisis de representatividad y la pérdida de legitimidad de las élites políticas tiene en Estados Unidos uno de sus principales focos. Esta crisis se expresa tanto por derecha como por izquierda. Donald Trump evidencia este caso al ser elegido como presidente, con el escándalo de Cambridge Analytic en el medio pese a la resistencia de un buen sector  y enfrentado a las grandes cadenas hegemónicas como CNN, ABC, NBC, un proceso que años más tarde se repetiría en Brasil con la figura de Jair Bolsonaro. 

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